TelePizza es la primera cadena de comida rápida a domicilio fundada en España. Se
fundó en 1988 de la mano de Leopoldo y Eduardo Fernández Pujals, propietarios de un
45.45% y un 32.35%, respectivamente, de las acciones de la nueva compañía. El resto, un
22.20%, pertenecía a un grupo de socios minoritarios. El gran artífice que ha convertido
una pequeña pizzería del madrileño barrio del Pilar en una de las 35 mayores empresas
españolas por capitalización bursátil se llama Leopoldo Fernández Pujals (en adelante
Leo).
Leo nació en La Habana en 1947 en el seno de una familia acomodada, que se exilió en
Miami apenas un año después de la revolución castrista, cuando él tenía 13 años. Ingresó
en los marines norteamericanos, luchando en la guerra de Vietnam y regresando con una
medalla y los galones de capitán. Tras estudiar contabilidad y finanzas entró en la
multinacional norteamericana Procter & Gamble, y luego en Johnson & Johnson, que le
envió a España en 1981. Seis años más tarde, decidió dar un giro radical a su vida
profesional y tras un año de ensayo con Pizzaphone creo Telepizza.
Evolución del accionariado de la empresa
En 1996, Leo se quedó solo al frente de la empresa tras ganar el pulso con su hermano
por la dirección de la compañía. Éste decidió entonces vender todas sus acciones,
reestructurándose el accionariado de la empresa. Así, tras una gran campaña
publicitaria en los medios de comunicación, se colocó un 45% del capital de la empresa
en bolsa vía una OPV (Oferta Pública de Venta de acciones). Además, el BBV se quedó
con un 9.1% de las acciones, lo que otorgó a Telepizza una gran respetabilidad por parte
de los analistas financieros. Por otro lado, varios socios minoritarios se quedaron con el
7.9% del capital. Finalmente, Leo se quedó con el 38% restante del capital.
Tras la salida a bolsa, TelePizza se convirtió en el valor con mayor protagonismo entre los
pequeños inversores, durante dos años de gran euforia en la bolsa española. Sus
acciones se colocaron en bolsa en noviembre de 1996 a un precio de 0.67 euros, llegando
a un valor máximo en junio de 1998 de 9.92 euros. Pero tras las fuertes subidas de 1997 y
1998, en 1999 se produjo un importante correctivo en el valor de las acciones, llegando a
un valor mínimo de 4.10 euros y situándose el 22 de octubre de 1999, fecha de la
suspensión en la cotización de TelePizza decretada por la CNMV (Comisión Nacional del
Mercado de Valores), a un precio de 4.49 euros.
A partir de abril de 1999, se produjeron importantes cambios en la cúpula directiva de
Telepizza. Se nombró a Carlos López Casas como consejero delegado de TelePizza,
tomando las riendas del día a día. Una de las primeras medidas que tomó fue prescindir
de J.L. Vázquez, antiguo codirector general. Además, dos de los principales directivos, y
responsables del éxito de TelePizza, fueron fichados por la competencia, el grupo Zena, al
que pertenece Pizza Hut. Se trata de Juanjo Mallebrera, antiguo subdirector general y
Mercedes Sanjuan-Benito, directora de marketing.
A partir de junio se dieron constantes rumores en los medios de comunicación sobre la
posible venta de acciones de Leo, produciéndose una continua desinformación de los
accionistas por parte de los gestores. Sin más aviso, el 2 de junio de 1999, Leo vendió
parte de sus acciones (que representaban el 5% del capital social de la empresa) para
comprarse un yate, provocando una caída en bolsa de un 9.15%. El precio de venta por
acción se fijó en 5,02 euros.
Ya en septiembre trascendieron los intentos de Leo de vender el 33% restante de
acciones que poseía. Estos rumores provocaron otro importante descenso de la
cotización (5.81%) el 21 de septiembre. La incertidumbre que se mantuvo durante todo el
mes de octubre fue un importante lastre para la cotización hasta que, finalmente, el
viernes 22 de octubre se comunicó la venta (a 4.6 euros la acción) de la participación de
Leo en TelePizza a un grupo de accionistas encabezados por los hermanos Pedro y
Fernando Ballvé - máximos accionistas de la cárnica Campofrío- y Aldo y José Carlos
Olcese, unidos por su participación en Tele Chef Corporation S.A. Como consecuencia de
esta transacción, la CNMV suspendió la cotización de las acciones de Telepizza.
Tras el pequeño paréntesis en su cotización debido a esta nueva OPV, a última hora del
lunes 25 de octubre TelePizza volvió a cotizar subiendo en apenas 75 minutos un 5.35%.
Esa misma mañana se comunicó la creación de un nuevo consejo encabezado por el
nuevo presidente, Pedro Ballvé, propietario de un 5.45% de la compañía, habiendo
comprado el otro 27.55% un grupo de inversores institucionales.
La trayectoria bursátil de Telepizza, un valor de alta volatilidad, no se podría entender sin
la personalidad de su fundador. Leo creó y dictó letra por letra la estrategia de TelePizza,
personalizando en él todo el éxito y creando la impresión de que su presencia era
imprescindible para la supervivencia de la compañía. Los constantes rumores de su salida
de la empresa han precipitado la crisis de confianza en el valor, que desde enero de 1999
hasta mediados de octubre ha caído alrededor de un 45%.
Según comunicó Leo a los medios de comunicación, desde su nueva residencia en Las
Bahamas, el importe de la venta de sus acciones (50.000 millones de pesetas) serviría
para dedicarse a la política cubana, su patria natal.
Funcionamiento de las tiendas TELEPIZZA
Para la puesta en marcha de cada establecimiento, TelePizza ha fijado toda una serie de
requisitos de apertura y control de calidad, así como un sistema de incentivos y promoción
interna:
-los franquiciados necesitan 30 millones de inversión y han de haber trabajado en la
empresa como supervisores.
-se recomienda una superficie de 170 metros cuadrados para el local.
-el royalty y el canon de publicidad suponen el 5% y el 3%, respectivamente, de las ventas
de cada año.
-una vez cubierto el objetivo “primera especial” (establecimientos con ventas superiores a
20 millones de pesetas netas al mes, lo que equivale a unas 10.000 pizzas vendidas) se
abre otra tienda cercana para no perder calidad de servicio.
-se realizan encuestas aleatorias por teléfono a los clientes preguntando sobre la calidad
del servicio.
-si se produce un retraso de más de 30 minutos, desde la hora acordada para la entrega
del pedido, se recibe una pizza gratis.
-se ofrecen ofertas constantemente (por ejemplo, Menú Rodríguez en verano para
aquellos que se quedan solos – pizza, bebida y postre).
-buscan titulados entre 23 y 28 años para otros puestos en la compañía y no exigen
experiencia, sólo “aptitudes para dirigir un equipo de gente como tu”.
-existe la posibilidad de recibir entre un 10 y un 30% del salario en retribución variable
dependiendo de los objetivos que fija el superior.
-si se trabajan más de 40 horas semanales, se puede acceder a un esquema de compra
de opciones sobre acciones.
-los repartidores aprovechan sus desplazamientos para hacer “buzoneo” con publicidad
de la empresa. En contrapartida, reciben una prima por cada pedido de la zona cubierta
por ellos.
-los responsables de cada establecimiento evalúan constantemente a sus subordinados.
-los trabajadores en la tienda tienen entre 18 y 26 años y pueden trabajar las horas que les
interese.
-los repartidores más valiosos son promocionados. Así, algunos antiguos repartidores
están ocupando en la actualidad importantes puestos directivos. Este es el caso de Eduardo Armijo (Director del Area Internacional), Arturo Ascaso (Director General de
Portugal) y Miguel Angel Sánchez (Director General de Marruecos).
Estrategia de crecimiento
Telepizza ha experimentado importantes crecimientos desde su creación. Así, en 1993 ya
contaba con 100 tiendas en España. En 1994 y 1995, el número de tiendas ya había
crecido hasta 150 y 204, respectivamente.
A raíz de la entrada en bolsa de TelePizza en octubre de 1996, ésta se comprometió a
incrementar su tamaño en un promedio del 40% cada ejercicio durante los siguientes
años, justificando así el no reparto de dividendos. De este modo, TelePizza inició una
vertiginosa carrera hacia el crecimiento que “inauguró” en mayo de 1997 con la compra de
Pizza World por un total de 1.900 millones de pesetas. Sus primeros pasos se
encaminaron hacia su consolidación en el mercado español, optando por una estrategia
de integración vertical. A inicios de 1998 TelePizza compró una empresa de transportes,
Transportes Gutiérrez, y poco después hacía lo propio con su proveedor de quesos,
Luxtor, puesto que el queso representaba casi el 40% del total de sus compras a
proveedores.
A mediados de 1998 TelePizza se había consolidado en el mercado español, donde había
conseguido una cuota de mercado de un 62%. Pero la necesidad de continuar su
crecimento le llevó a tomar dos nuevos caminos, el de su diversificación en España y su
salida al exterior.
Sus nuevos objetivos en España se concretaron en la creación de Tele Grill, una cadena
de tiendas de comida rápida a base de hamburguesas, pollo y costillas; y de Tele Oriental,
cadena de tiendas de comida china, hindú y japonesa. Si esta experiencia resulta exitosa,
también crearán una cadena de tiendas especializadas en comida mexicana. Otra apuesta
de TelePizza es el proyecto Vending Pizza, negocio de máquinas expendedoras de pizzas
que ideó el empresario iraní Masoud Zandi y del que TelePizza entró a formar parte en
marzo de 1999.
Respecto a su salida al exterior, ésta se inició con el anuncio en abril de 1998 de una
inversión de 4.000 millones de pesetas para crecer en el exterior. En un principio,
TelePizza se orientó a los mercados de Portugal, Polonia, Méjico y Chile. Pero fue con la
llegada de Carlos López Casas que TelePizza apostó claramente por el exterior. En Mayo
de 1999 TelePizza compró la master franquicia de “Domino’s Pizza” en Francia y poco
después se hacía con “Hippo Pizza” en Inglaterra. Finalmente, también entraba en el
mercado de Marruecos, concentrándose en un inicio sólo en la capital, Rabat. Pero pese a
todos estos esfuerzos para crecer en el exterior, sólo el 10% de sus ventas se producen
en el extranjero.
TelePizza facturó el año 1998 unos 232.8 millones de euros, con unos beneficios de 22.7
millones de euros y con cerca de 600 establecimientos. El objetivo, fijado a principios de
1999, era llegar a las 800 tiendas a finales de ese año, de las cuales 230 estarán en fuera
de España. Sin embargo, poco antes de finalizar 1999 se revisó la cifra de tiendas
fijándola en 767.
Otras de las posibilidades de crecimiento que se están estudiando consisten en
aprovechar la red de tiendas para distribuir otros productos, como los derivados del
comercio electrónico, por ejemplo.
La cotización de las acciones de TelePizza
Cuando Telepizza empezó a cotizar en bolsa, lo hizo a 3.100 pesetas por acción. Pocos
días antes, en las colocaciones previas las acciones se habían vendido a 2.300 pesetas, lo
cual ya suponía una importante revalorización sobre el precio de salida que era de 1.116
pesetas por acción. En el primer día de cotización de las acciones de Telepizza, la
demanda de acciones superó en 46 veces la oferta. Por tanto, la mayoría de los inversores
se quedaron sin la posibilidad de adquirir las acciones deseadas.
En los gráficos 1 y 2 se puede observar la evolución de las acciones de TelePizza S.A.
con respecto a la evolución del Ibex-35, del que TelePizza forma parte desde el 1 de julio
de 1998.
Poco antes, en junio de 1998, alcanzó su máxima cotización (17.500 pesetas), para iniciar
después un paulatino descenso hasta su situación actual (ver gráfico 3). Los analistas
aseguran que la primera causa de esta crisis de confianza ha sido el elevado PER
(número de veces que el valor bursátil de la acción supera al beneficio por acción) que ha
tenido en estos años, más de 75 veces en 1998. Ahora el PER se ha ajustado bastante
(34,8 veces) pero sigue siendo más alto que el de la media del mercado.
Además de la salida de la empresa de Leo, otras causas de la paulatina y constante caída
de TelePizza en bolsa puede ser la necesidad de adquisiciones o nuevas operaciones
para incrementar su tamaño en el promedio del 40% prometido para cada ejercicio en los
próximos años. Sus últimos proyectos o anuncios no han parecido al mercado suficientes
– entrada en Francia, Inglaterra o calidad del crecimiento– o no han gustado, como la
estrategia de diversificación hacia otros productos – Tele Grill o Vending Pizza – que no
acaban de funcionar. De hecho, en los últimos semestres las ventas se han estancado y la empresa ha iniciado desinversiones importantes en algunos mercados internacionales
(Reino Unido, Grecia,...) y en diversos productos (Tele Grill, Tele Chef, Tele Oriental,
Vending Pizza,...).
En relación con el futuro de la cotización del precio de las acciones de Telepizza no hay
un consenso ya que para algunos analistas las acciones de esta empresa se han de
revalorizar ya que están muy baratas (0,80 euros en diciembre de 2002). Según estos
analistas, con Pedro Ballvé la “magia” volverá a Telepizza. Para otros analistas, las
acciones de Telepizza han de ir cotizando a la baja ya que el PER actual de 34,8 es
exagerado. Finalmente, otros analistas, como Gaesco Bolsa, creen que Telepizza
evolucionará de forma similar al conjunto de las empresas que cotizan en bolsa.
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